Circe Invidiosa

Una crítica periodística de Circe Invidiosa puede profundizar en la obra de Waterhouse.

La primera lección del periodista es intentar ser lo más objetivo posible. Sin embargo, el oficio de informador exige algo más que relatar hechos de rabiosa actualidad. La crítica periodística es un género muy demandado por los amantes de todo tipo de actividades culturales pero poder opinar con libertad puede ser la maldición del redactor si no se respetan ciertos principios.
Ante todo hay que señalar que la aparente sencillez de la crítica periodística es muy engañosa. No todo el mundo tiene los conocimientos y la habilidad necesaria para hablar o escribir sobre cualquier espectáculo ya sea una película, una exposición pictórica, una obra literaria o una representación teatral.
El abanico de materias que pueden abordarse en la crítica periodística es muy amplio y de ahí surge el primer obstáculo del redactor que aborda este tipo de textos. La especialización es fundamental ya que los destinatarios de los textos siempre son personas con una interés profundo en el tema a tratar. ¡Cualquier aficionado a los cantautores conoce a Ismael Serrano o a Joaquín Sabina!

Hacer una crítica de Romeo y Julieta no es sencillo

Hacer una crítica sobre Romeo y Julieta no es precisamente una tarea sencilla.

Personalmente, nunca me atrevería a hacer una crítica sobre una actuación de ballet aunque fuese una adaptación de la intemporal obra de Shakespeare Romeo y Julieta como la que se ve en la foto superior. A pesar de que conozco al dedillo la obra literaria no tengo ni idea del argot y las técnicas del mundo de la danza clásica por lo que mi artículo sería de lo más pobre y pueril.
No quiero decir con esto que haya que desanimarse. La vida es un proceso de aprendizaje continuo y con tiempo y tesón es posible llegar a ser una autoridad en casi cualquier materia cultural. Todo depende de las inquietudes y capacidades de cada uno además de las exigencias del medio para el que se trabaje.
¿Pero que más cosas hay que tener en cuenta para hacer una crítica periodística además de especializarse en un área concreta? Pues la organización de contenidos, naturalmente. Los textos periodísticos no son nada sin una estructura clara y con sentido.
No obstante, a veces ponerse delante del ordenador y hablar sobre un acontecimiento cultural no es tan simple. Para facilitar el trabajo lo mejor es prestar mucha atención durante el espectáculo y tomar notas para elaborar una especie de guía.
Normalmente, los aspectos básicos que se incluyen en este esquema son prácticamente los mismos para cualquier tipo de obra: el tema general, la ambientación o el entorno en el que se desarrolla, el estilo del artista…
Ojo, no quiero decir que haya que consignar hasta el más mínimo detalle de un espectáculo. Con abordar algunos aspectos significativos y de interés para la audiencia es suficiente. Un ejemplo podría ser el tratamiento de la mitología griega en la obra de Waterhouse o la figura de la mujer en Yerma de Federico García Lorca.
Otra técnica muy utilizada es enfocar la crítica periodística desde la perspectiva de las novedades que ofrece una obra. Por ejemplo, se pueden comentar las semejanzas y las diferencias existentes entre la saga cinematográfica del El Señor de los Anillos de Peter Jackson y la trilogía original escrita por J.R.R. Tolkien.
Por último, no hay que olvidar el socorrido método descriptivo. Por supuesto, una puede llevar a cabo estas descripciones de manera desapasionada o dejándose arrastrar por la propia sensibilidad para transmitir sensaciones positivas o negativas a la audiencia. Esta es una mera cuestión de estilo personal.
A pesar de todas estas orientaciones una cosa está clara. La crítica periodística es un género de opinión en el que entran en juego tres factores: la obra cultural a cubrir, la percepción del periodista ante esa obra y la idea que el público se hace de la misma a partir de las consideraciones del periodista. Hablo a fin de cuentas de la función formadora de los medios.
Hacer una buena crítica periodística no es tan fácil porque cada de las valoraciones que se hagan deben estar bien fundamentadas. Si se comenta una peli con los amigos es una cosa pero si se pretende redactar una crítica periodística con un mínimo de profesionalidad la cosa cambia. Las citas y las referencias a otras obras del mismo creador ayudan mucho en este sentido.
En conclusión, la crítica periodística es un género de opinión que ha de elaborarse de manera ordenada y argumentada aunque hay espacio para la subjetividad. La transmisión de la cultura es una de las labores más importantes de los medios y no conviene que los periodistas la descuidemos.