Periodismo solidario.

Unicef y RTVE por el periodismo solidario.

Hoy en día los periodistas y medios de comunicación muestran una mirada más humana a través del periodismo solidario. En ocasiones, incluso dejan de lado la rabiosa actualidad para dar paso a un enfoque que priorice las necesidades de los más desfavorecidos. Porque a pesar de ser tildados de manipuladores y chaqueteros también cumplen una función social muy importante.

Alguno pensará que solidaridad y periodismo son conceptos antagónicos. No obstante, los medios de comunicación y sus trabajadores siempre han tenido una vocación de servicio público. Ya sé que a veces está muy escondida pero existe, en serio.

Lo que ocurre es que los grandes medios de comunicación se movilizan puntualmente a raíz de algún acontecimiento reseñable. ¿Y por qué pasa esto? Porque la información es un producto con fecha de caducidad y además las grandes catástrofes se prestan mejor a eso de apelar al lado más lacrimógeno de la noticia para subir la audiencia.
Sin embargo, el hecho de que algunas veces las buenas intenciones se perviertan a causa de las presiones económicas y de la búsqueda de rentabilidad no debe empañar el compromiso de muchos informadores.
Un claro ejemplo de periodismo solidario es la campaña que RTVE pone en marcha con motivo del Día Universal del Niño que se celebra el próximo 20 de noviembre. Los magazines, los telediarios e incluso los Lunnis desde Clan darán cobertura a “Concienciados con la infancia”.
Pero no hay que identificar periodismo solidario sólo con esas noticias de hambrunas o niños guerrilleros que nos llegan de países extranjeros y que son ajenos a nuestra vida cotidiana. Los medios locales demuestran en muchas ocasiones que son un excelente altavoz para la comunidad en la que se encuentran.
Por ejemplo, en reporterosjerez.com se ha anunciado que mañana va a jugarse un partido de fútbol en beneficio de una niña aquejada del síndrome de San Filippo. Esta es una enfermedad rara y apenas se investiga sobre ella. Se dan muy pocos casos y los afectados fallecen al alcanzar la pubertad. La función del periodismo solidario es dar visibilidad a este tipo de situaciones.
Como puede apreciarse, hablar de periodismo solidario es hablar de la cruda realidad que viven muchas personas para intentar construir un mundo más justo. Los malos tratos, la pobreza, la infancia o la lucha por la igualdad de oportunidades son sólo algunos de los temas que saltan a la palestra mediática para sacudir nuestras conciencias.
Tengo que decir que en contra de la opinión de algunos, el periodismo solidario no pretende distraer la atención de la gente ofreciendo contenidos sensibleros. No todo debe girar alrededor de la política y los casos de corrupción que no se cierran nunca.
Lo malo, eso sí, es que parece ser que somos más generosos con la gente que sale en los medios de comunicación pidiendo ayuda que con las personas de nuestro entorno más próximo. El éxito que tuvo el programa Entre todos es de sobra conocido.
Quizá nos sentimos mejor echando una mano a unos desconocidos porque la cercanía resulta incómoda en esta sociedad hiperconectada y tecnificada. Es más fácil iniciar sesión en Facebook y hacer click en me gusta que preguntarle a alguien cómo está y si necesita algo.
El paro ha hecho mella en España y a los Bancos de Alimentos acuden personas que hasta ahora habían llevado una vida normal trabajando para salir adelante. Pero algunos prefieren cerrar los ojos ante este drama que asola nuestro país.
En definitiva, el periodismo solidario denuncia las injusticias y las necesidades que sufren algunos sectores de la población. En este sentido los medios de comunicación desempeñan un papel fundamental para el desarrollo social. ¡Ser periodista no está reñido con seguir teniendo valores y conciencia!