Anuncio de una bodega en la prensa regional.

La prensa regional acusa la pérdida de anunciantes.

Suenan las alarmas para la prensa regional en España. Si nos atenemos a datos del pasado mes de septiembre, los ingresos por publicidad de estos medios impresos han registrado caídas significativas debido a la repentina e inesperada escasez de anunciantes locales. ¿Otro capítulo más del temido y pronosticado fin de la prensa escrita?

Según algunas fuentes que he consultado desde Página Rota, cuándo estábamos a punto de decir adiós a 2015 parecía que la prensa regional había conseguido ahuyentar el fantasma de la crisis del sector e iba a disponer de unas cuentas relativamente saneadas en 2016. Sin embargo, todo esto no resultó ser otra cosa que un vano espejismo.

La inversión de empresas y marcas de carácter local ha disminuido de forma alarmante en los siete primeros meses de este año. La consecuencia directa de este hecho, claro está, es la incapacidad de la prensa regional de hacer frente a las inversiones y proyectos que tenía previstos para 2016.

De momento, la solución a este problema de la prensa regional está lejos de vislumbrarse por lo que la preocupación de los editores de esta clase de publicaciones es más que manifiesta. El futuro de un sector del periodismo vuelve a estar al borde del desastre.

Sin embargo, no hay que olvidar el marco más amplio del descalabro de la prensa en papel que se está viviendo desde e año 2008 aproximadamente. Es probable que las dificultades que atraviesa la prensa regional no sean más que la punta del iceberg de un problema más general de las cabeceras españolas.

Una cosa es segura y es que la inestabilidad política de nuestro país en los últimos meses tampoco es que ayude demasiado a mejorar la situación. Que la falta de un gobierno estable incide directamente sobre la economía es algo sobre lo que apenas hay discusión.

Quizá la prensa regional y los periodistas de otros medios deberíamos mirarnos algo menos el ombligo y considerar que los negocios locales tienen sus propios desafíos que afrontar. Ese puede ser una motivo tan válido como cualquier otro para tomar la decisión de ahorrar en materia publicitaria. Los medios no son los únicos afectados por la crisis económica.

Además, los editores de prensa regional han de enfrentarse al hecho inapelable de que la publicidad digital está ganando terreno a nivel local. Combinada con los sistemas de geolocalización de los dispositivos móviles los anuncios online resultan especialmente útiles al consumidor.

El usuario encuentra lo que necesita a un sólo click y cerca de su domicilio por lo que los anuncios tradicionales en periódicos físicos pierden parte de su atractivo y funcionalidad. La inmediatez en la compra o en el acceso a la información se ha convertido en una constante en nuestras vidas y es algo sobre lo que habría que reflexionar.

Los medios, entre los que por supuesto se incluye la prensa regional, necesitan encontrar nuevos modelos de negocio y sistemas de financiación si no quieren depender en exclusiva de un flujo inestable de anunciantes. Ese es el desafío de la prensa del Siglo XXI.