La entrada de Página Rota de esta semana va sobre los valores de los medios y sobre el papel de las Redes Sociales y el periodismo hoy día. Me avergüenza la pasividad con la que los periodistas en particular y la sociedad en general reaccionan ante el conocido tweet deseando la muerte de un niño enfermo de cáncer de huesos.

El motivo de esta infamia reside sólo en el hecho de que Adrián quiere ser torero de mayor. Su único crimen ha sido ser uno de los protagonistas de una corrida de toros en beneficio de otros niños víctimas del cáncer y hacer pública su pasión por el mundo taurino.

Según la autora del tweet Adrián merece morir porque quizá acabe con un inocente herbívoro cuando crezca. Muy bonito. Atentos al detalle de que esta “persona” pone la vida de un animal por delante de la de un niño pequeño aquejado de una enfermedad dura y difícil de sobrellevar para él y su familia.

Ante estos hechos se han producido reacciones encontradas pero los valores de los medios de comunicación han quedado claros, al menos en parte, cuándo los niveles de audiencia están por encima de la defensa de la vida y la dignidad humanas.

Algo pasa, en algún momento algunos vendieron el alma por un buen porcentaje de cuota de pantalla o un aumento de lectores u oyentes. Afortunadamente, otros no nos hemos colgado todavía el cartel de “Se vende” y tampoco todos los anti taurinos son unos desalmados. La repulsa por el tweet puede causar un nuevo brote de solidaridad para con Adrián y otros como él.

No me voy a extender mucho más porque en esta ocasión voy a remitirme al vídeo que Iker Jiménez ha colgado en su blog. Suscribo por completo sus palabras acerca de los valores de los medios y en mi opinión es de agradecer que una figura conocida se atreva a decir las cosas claras a pesar de las consecuencias y de la posible pérdida de popularidad.