Categoría: Profesional

¡Sube una buena fotografía a tu blog!

¡Sube una buena fotografía a tu blog!

La fotografía es una herramienta de comunicación poderosa.
La fotografía es una herramienta de comunicación poderosa.

Aunque es de sobra sabido que una imagen vale más que mil palabras los blogueros tendemos a olvidar que escoger la fotografía adecuada para acompañar nuestros textos es de vital importancia. ¿Pero existen pautas para seleccionar la imagen perfecta?
En mi opinión, hay un requisito indispensable que debe cumplir cualquier fotografía de una entrada de un blog. Se trata, ni más ni menos, de que la imagen en cuestión sea capaz de transmitir de un solo vistazo la idea general del artículo.
Sé que no es fácil. Yo misma le doy muchas vueltas antes de subir una fotografía a Página Rota y no siempre consigo el resultado que esperaba aunque de vez en cuando la suerte se pone de mi parte. Si consultáis el post que escribí acerca del uso que hacen los periodistas de las Redes Sociales veréis a qué me refiero cuando digo que la imagen ha de corresponderse con el tema del texto.
En algunos casos, periodistas y escritores tendemos a considerar que la palabra lo es todo. Nada más lejos de la realidad, porque un post escrito magistralmente con una imagen pobre causa una primera impresión desastrosa y probablemente no llegue a ser leído por un público amplio. Todos hemos juzgado algún libro por la tapa así que esto no es algo sorprendente.
Otras veces ocurre exactamente lo contrario. Los autores nos obsesionamos pensando que una fotografía ha de ser lo más original e impactante posible. Eso no es necesariamente algo negativo pero puede convertirse en la perdición del bloguero si se deja de lado el hecho de que la imagen, al igual que cualquier otro elemento del artículo, no tiene solamente un fin decorativo sino que es otra herramienta de comunicación que ayuda a que el mensaje que se quiere transmitir resulte comprensible.
¿Os imagináis que un periodista ponga una foto de una consulta veterinaria en un artículo sobre la campaña de vacunación contra la gripe? Sería curioso, pero me apuesto cualquier cosa a que si eso sucede hay un reportero más en la cola del paro. Optar por lo sencillo y convencional puede ser más acertado que lanzarse a la aventura.
Con este ejemplo tan absurdo quiero dejar claro que fotografía y texto no son independientes y que es imprescindible cuidar ambos aspectos si se pretende actuar con un mínimo de profesionalidad.
Dicho esto, la calidad de la fotografía que se seleccione es otro punto a tener muy en cuenta. En un mundo ideal, todos los blogueros saldríamos a la calle cámara en mano y conseguiríamos las mejores fotos para nuestra web.
Como evidentemente eso no va a suceder de ese modo recurrir a las imágenes libres de derechos de autor que pululan por la red es la única alternativa viable en la mayoría de los casos. Cuidado, porque las prisas a veces hacen que optemos por la primera fotografía que nos sale tras introducir los criterios de búsqueda y eso es un error.
Aunque quizá se acabe escogiendo esa imagen inicial que llamó nuestra atención es bueno cerciorarse de que no se esconde otra más adecuada tras la siguiente página del buscador. ¡No se tarda nada así que no hay excusa que valga!
¿Y qué tipo de fotografía ha de seleccionarse? ¿Una realista? ¿Una caricatura? ¿En blanco y negro o a color? Para bien o para mal no hay respuestas acertadas o equivocadas para esta pregunta. Todo depende del tono general del blog o de la entrada en cuestión.
Personalmente, intento incluir cierto toque de humor o desenfado a través de las imágenes que uso en mis textos aunque esto no es así siempre. Algunos temas se prestan mejor que otros a ilustrarse de un modo informal.
Recapitulando, puede decirse que una buena fotografía para una web es aquella que encaja con el tema del que estemos hablando, que sea comprensible y clara y que además no desentona en el esquema general de la página. Conseguir todo esto no es imposible. ¡Sólo hay que echarle algo de tiempo y ganas!

¿El post es un nuevo género periodístico?

¿El post es un nuevo género periodístico?

¿El post debería tratarse como un género periodístico?
¿Es el post un género periodístico al uso?

El otro día leí un artículo que me sorprendió. Abría una especie de debate acerca de si la redacción de un post para un blog entraba dentro de los géneros periodísticos de toda la vida: la noticia, la entrevista, la crónica, el reportaje, el editorial… ¿Internet ha alterado los parámetros tradicionales de redacción que usamos los periodistas?
Sinceramente, creo que hacerse esa pregunta es empezar la casa por el tejado porque la primera cuestión que hay que resolver es qué se entiende exactamente por género periodístico.
Espero que los compañeros de profesión que lean estas líneas sepan perdonarme que dedique cierto espacio a señalar lo que para todo periodista es obvio. Sin embargo, eso es mejor que confundir a los demás lectores.
En fin, los llamados géneros periodísticos no son otra cosa que una clasificación que utilizamos los redactores para distinguir las diferentes clases de texto con las que trabajamos. Para no extenderme mucho, pondré un ejemplo sencillo: Las noticias que trae la portada de un periódico no son iguales a las columnas de opinión que aparecen en la parte de atrás.
Mientras que las noticias sirven para abordar un tema de actualidad de un modo más o menos objetivo en las columnas lo importante es el punto de vista de quien las escribe y no tienen por qué tratar de un suceso tan reciente.
Entonces… ¿Un post de un blog es un género periodístico sí o no? El asunto es espinoso pero tal y como yo lo veo estos textos en sí mismos no entran dentro de los géneros periodísticos. La razón es que bajo el nombre de post puede escribirse cualquier cosa. Se puede hacer una crítica a un evento cultural, una noticia, un texto literario…
A ver, en mi caso puedo decir que los post que escribo aquí en Página Rota sí que siguen ciertos patrones de la redacción periodística como, por ejemplo, presentar en el primer párrafo de qué voy a hablar y por qué. Sé que normalmente me salto tres de las 5W pero es que no estoy haciendo una noticia sino una entrada de un blog.
Lo que quiero decir es que aunque un post esté escrito por alguien dedicado al periodismo estos textos no son propiedad exclusiva de los comunicadores. Los blogs están concebidos para que todo el que quiera pueda compartir con otros su opinión, sus aficiones o sus conocimientos a través de la red y nadie puede reclamar como propio este vehículo de expresión.
El mayor atractivo que posee un post es que es libre y no está sujeto a rígidas normas de redacción como ocurre en el caso de otros géneros periodísticos. ¿Os imagináis una entrevista que no se atenga a la estructura de pregunta-respuesta? Sería impensable.
No obstante, ese libre albedrío del que goza el autor de un post es un arma de doble filo porque a veces provoca que la calidad del contenido se resienta al no estar debidamente estructurado, por ejemplo. Nadie quiere leer un texto que no vaya a ninguna parte. ¡Incluso los chistes tienen un sentido y un final! Anda que no fastidia cuando nos dejan un chascarrillo a medias y no le pillamos la gracia…
En resumidas cuentas, creo que un post no es un género periodístico tanto por la gran variedad de formatos que entran dentro de eta categoría como por la disparidad de los contenidos que encierran. Una entrada de un blog puede tener dos líneas o veinte párrafos, por ejemplo.
Y en cuanto al contenido, la entrada sobre la ensaladilla de un blog de cocina no es comparable a otra acerca de los beneficios del ahorro energético en un blog de consumo. La relevancia del tema o el lenguaje que emplean ambos post no tienen nada que ver.
Sé que para un periodista acostumbrado a pensar en número de palabras, tiempos verbales o longitud de frases es duro pensar que no todo el mundo le concede importancia a esas cosas. ¡Pero eso no es excusa para que se deban encajar los post dentro de los géneros periodísticos a toda costa sólo porque ahora se utilicen como herramienta de comunicación!

Artículos de opinión: ¿Leerlos o huir de ellos ?

Artículos de opinión: ¿Leerlos o huir de ellos ?

Los artículos de opinión sirven para analizar las noticias.
Los artículos de opinión sirven para analizar las noticias.

Los artículos de opinión son el patito feo del periodismo. La verdad sea dicha, no deja de sorprenderme que la gente tilde a los periodistas de manipuladores sistemáticamente y al mismo tiempo se mueran por leer una columna de Arturo Pérez Reverte.
Estoy segura de que todas las personas que nos dedicamos al periodismo tenemos a nuestro lado a un vecino, un familiar o un amigo que pontifica acerca de la independencia ideológica de los medios y se enorgullece de tener una aptitud crítica ante los contenidos informativos. Y luego, lee los artículos de opinión de su periódico favorito para estar al día.
Creo que las voces que se alzan en contra de los artículos de opinión no entienden muy bien sus funciones y su valor. Sirven ni más ni menos que para profundizar en los aspectos más relevantes de la información mediática sin la presión de la novedad y la inmediatez.
En un contexto en el que todos estamos conectados a través de las Redes Sociales la fecha de caducidad de la información se ha reducido drásticamente. Las noticias se quedan desfasadas casi desde el mismo instante de su publicación y no hay tiempo para el análisis. Esa es la carencia que suplen los artículos de opinión.
De acuerdo, este tipo de textos dan una visión sesgada de los temas que tratan pero es que eso es lo que busca el lector al acercarse a ellos. Que nadie se lleva a engaño, la palabra opinión que aparece en la cabecera de la sección ya indica que se está entrando en el reino de la subjetividad.
Es curioso que la sociedad actual esté desarrollando cierta alergia a los artículos de opinión que se ven en los medios tradicionales y que no se aplique la misma vara de medir para las tertulias televisivas, por ejemplo. Las mañanas de la 1 son un debate mientras que el editorial del Diario de Jerez es propaganda política a favor o en contra de la gestión del partido de turno que gobierne en el Ayuntamiento.
A los escépticos les digo que los artículos de opinión son parte esencial del trabajo periodístico y no puede hacerlos cualquiera. De hecho, lo más común es que estos escritos estén firmados por expertos en determinadas materias, generalmente política o economía, o bien por periodistas especializados.
Los artículos de opinión siempre han de estar bien fundamentados y seguir una estructura de argumentación ordenada y clara para que quede patente el punto de vista del autor sin ambigüedades o medias tintas. Este este género periodístico es muy apreciado por los redactores porque les brinda la oportunidad de ir de frente y de expresarse con libertad. Aunque cuando se trabaja por cuenta ajena es otra historia…
El principal objetivo de los artículos de opinión es interpretar la realidad para el lector. Esto no tiene que ser tomado necesariamente como algo negativo ya que es posible que una columna o un análisis nos muestren puntos de vista acerca de un asunto que no habíamos considerado hasta ese instante.
Leer artículos de opinión enriquece nuestro pensamiento y nos ayuda a comprender mejor el entorno en el que vivimos. Y además, creo que esta clase de textos periodísticos son la bandera de la libertad de expresión. ¿Cómo podríamos hablar de diversidad y pluralidad sin respetar y valorar las opiniones distintas a las nuestras?

Notas de prensa: copiar, pegar y listo para publicar

Notas de prensa: copiar, pegar y listo para publicar

Copiar y pegar notas de prensa no es periodismo.
Copiar y pegar notas de prensa no es periodismo.

Las notas de prensa resultan de gran utilidad a los periodistas y a los medios de comunicación en general. Permiten un acceso rápido a la información de actualidad a un coste razonable y a un sólo click de distancia gracias a la implantación de Internet.
Sin embargo, no hay que olvidar que las notas de prensa presentan normalmente datos en bruto que los periodistas han de pulir para adaptarlos a los diferentes formatos de cada medio de comunicación. Y es ahí dónde se encuentra el talón de Aquiles de algunos comunicadores.
Hace mucho que la enfermedad del copia y pega aqueja a los medios de comunicación centrados en el periodismo escrito. Nada como sentarse cómodamente delante del ordenador y plasmar de manera íntegra y exacta el contenido de varias notas de prensa en un documento de QuarkXpress. Y cobrar por ello, por supuesto.
Es verdad que no se puede enviar un reportero a cubrir cada una de las noticias que se producen todos los días. Las notas de prensa son parte esencial de la estructura de la redacción de un periódico o cualquier otra publicación divulgativa ya sea física o digital.
Pero que sea necesario tirar de notas de prensa no es excusa para no modificarlas en lo más mínimo. Es gracioso como medios de ópticas tan dispares como El País o el ABC pueden publicar muchas veces la misma noticia, con los mismos puntos y comas.
Algunos pensarán que este hecho se debe a que la información es objetiva y que por eso únicamente existe una forma de contarla… Eso es mentira. Los matices siempre están ahí y nadie es capaz de abstenerse por completo de mostrar sus puntos de vista cuando escribe.
Cuando un lector descubre que dos noticias son iguales la explicación es que… es una información de agencia que se ha publicado tal cual. Estas cosas pasan en las redacciones de todo el mundo y no es que me sorprenda pero me parece que a más de un mal llamado redactor debería caérsele la cara de vergüenza.
Rehacer un poco las notas de prensa no cuesta tanto tiempo y esfuerzo como más de uno parece creer. Sólo hay que decir lo mismo con otras palabras para aportar el toque personal que transformará esa información en contenido original.
Y por favor, que nadie me venga diciendo que copia y pega las notas de prensa porque no puede abarcar toda la carga de trabajo que le da su jefe… Con un poco de práctica los textos pueden estar listos en un abrir y cerrar de ojos. Todo depende de las ganas y la ilusión que una le eche.
Sinceramente, ante este panorama no me extraña que la gente se muestre reticente a suscribirse a las versiones de pago que ofertan los medios de comunicación. ¿Para qué dar dinero cuando la calidad de la información es la misma que en la versión gratuita de la publicación? Seguro que los dueños de los medios no entenderán mis afirmaciones porque no hay peor ciego que el que no quiere ver…
Llevar a cabo un uso responsable de las notas de prensa está en las manos de todos y cada uno de los periodistas que estamos ejerciendo esta gran profesión. Si he conseguido con esta entrada que un solo colega comparta mis ideas y actúe en consecuencia en su puesto de trabajo ya me puedo dar por satisfecha. ¡Demostremos a nuestros lectores que nos tomamos en serio la labor periodística!

Trabajar gratis: una gran oportunidad

Trabajar gratis: una gran oportunidad

A trabajar gratis se le llama esclavitud de toda la vida.
A trabajar gratis se le llama esclavitud de toda la vida.

Hace poco se me cayeron dos lagrimones cuando vi una oferta de empleo ideal para un periodista… para trabajar gratis. Naturalmente, la empresa que había puesto el anuncio en busca de personal hablaba de una pasantía no remunerada. Una forma muy fina y educada de avisar a los posibles candidatos de que no van a ver un euro ni por asomo.
Recapitulando lo que se ve en la imagen podemos decir que se requerían personas con ciertos conocimientos en varias materias: “blogs, redes sociales, creación de contenidos corporativos, páginas web, redacción de catálogos, creación publicitaria, diseño y difusión de campañas”. ¡Oh, y además es imprescindible buen nivel de inglés! Yes, boss…
Ufff… ¿En serio? Esta empresa no sólo busca a alguien dispuesto a trabajar gratis sino que encima tiene que ser una persona que pueda sacar adelante ella solita la misma carga de trabajo que una PYME.
De acuerdo, en la misma oferta se ve que no se requiere experiencia… ¿Y a nadie se le ha corrido que es imposible hacerse cargo de ámbitos tan diversos sin tener ni idea de ninguno de ellos? ¿Y qué significa eso de que los aspirantes han de tener interés en las materias antes mencionadas? ¿Acaso les van a dar un curso de formación una vez contratados?
Que alguien me explique que tienen que ver la redacción de contenidos corporativos con las páginas web o la creación publicitaria. ¿En qué campo se inscribe esta genial oferta para trabajar gratis? Quizá en la publicidad, el diseño, la redacción de contenidos o el servicio técnico…
Yo soy periodista. La redacción de contenidos y los blogs son mi campo pero por favor que nadie me pida que haga un diseño web o que desentrañe los fallos de un servidor. Ser proactiva y estar en un constante reciclaje profesional es el pan nuestro de cada día pero tampoco hay que pasarse.
Me hace mucha gracia, por decirlo de alguna manera, que los empresarios se agarren a la excusa de las prácticas para hacer trabajar gratis a sus empleados. A todos nos han dicho aquello de: “¡Pero si esta oferta de empleo es una gran oportunidad aunque no cobres! ¿Y si la empresa fuera tuya no lo harías?
A ver… la dedicación y el esfuerzo en el ámbito laboral tienen que compensarse. Y se esta compensación se realiza por medio de una transferencia bancaria a principio de mes mejor que mejor. Si la empresa fuera mía tendría que trabajar gratis hasta conseguir beneficios pero lo haría en pro de mi futuro y no para que mi jefe se vaya a Nueva York a mi costa.
En mi opinión, ni siquiera los estudiantes deberían trabajar gratis. Es cierto que no suelen cargas familiares pero también tienen derecho a no gastar dinero de su bolsillo en el transporte para ir a la oficina y a despilfarrar el resto de su sueldo como estimen conveniente, que para eso se lo han ganado.
Por si a algún empresario no le ha quedado claro… trabajar gratis es la esclavitud del siglo XXI. Si alguien no tiene la formación adecuada para un puesto pues se la das con un contrato en prácticas que se cobra poco pero algo es algo. Y si esto no es posible pues se contrata a una persona con el perfil necesario y se le paga un salario justo por su talento y sus aptitudes laborales.
Los periodistas solemos caer mucho en la trampa de trabajar gratis para cualquier medio de comunicación que se tercie. Sobre todo cuando se está estudiando o se acaba de salir de la facultad con el título debajo del brazo. Pero no os engañéis… trabajar gratis no es un chollo porque el jefe que no te paga desde un primer momento nunca lo hará. ¡No os dejéis manipular!