Autor: maoredia

Periodismo deportivo: Sensacionalismo y mentiras

Periodismo deportivo: Sensacionalismo y mentiras

Enfado de Cuéllar en rueda de prensa ante la falta de ética del periodismo deportivo.
Enfado de Cuéllar ante la falta de ética del periodismo deportivo.

Después del breve paréntesis con motivo de la fiesta nacional del 12 de octubre toca volver los ojos hacia el periodismo deportivo. Recientemente hemos tenido un par de ejemplos de diferente índole de la decadencia de esta rama informativa. Me refiero claro está al famoso vídeo de los futbolistas del Eibar y a la rueda de prensa del portero del Sporting de Gijón.

He de confesar que nunca me ha atraído especialmente el periodismo deportivo y que no soy ni mucho menos una experta en esta clase de contenidos. Sin embargo, a mi humilde entender la base de estas noticias descansa sobre el desarrollo y los resultados de diversas competiciones de carácter atlético.

A tenor de lo ocurrido en estos últimos días cualquiera podría pensar que no tengo ni idea de lo que hablo. ¿A quién le importa el deporte cuando los medios dan cobertura y difusión a vídeos de contenido sexual? ¿Y para qué se va a informar verazmente de lo que ocurre fuera de un campo de fútbol cuando se puede inventar una situación más jugosa?

Como creo que el periodismo deportivo en España está haciendo aguas por distintas razones voy a ir por partes. En primer lugar, centraré mi atención en ese vídeo dónde aparecen Sergi Enrich y Antonio Luna en circunstancias un tanto indecorosas. No esperéis que suba las imágenes para satisfacer la curiosidad insana de algunos. No es difícil de encontrar pero en Página Rota sólo hallaréis opiniones.

Creo que ese vídeo y lo que se ve en él entra dentro de la esfera privada de ambos futbolistas del Eibar y de la mujer que los acompañaba. Si la difusión de las imágenes fue consentida o no y hasta dónde llegan las consecuencias de que el vídeo se hiciese público es algo que la justicia tendrá que dictaminar.

El sexo vende y no sirve de nada negar esta verdad. Sin embargo, cabe plantearse hacia dónde va el periodismo y la sociedad que lo consume si se le da tanta importancia al morbo que se olvidan los valores del respeto a la intimidad y la privacidad del individuo.

Además, en realidad este tipo de cuestiones no preocupan lo más mínimo a los verdaderos aficionados del Eibar. El asunto se ha inflado hasta proporciones que van más allá de lo ridículo en gran parte debido a la insistente cobertura mediática y al efecto de las Redes Sociales. Qué maravilla que todos estemos conectados permanentemente y que lo compartamos todo…

Por otra parte, la polémica rueda de prensa de Cuéllar encarándose con un periodista con toda la razón es harina de otro costal. De acuerdo, he visto el vídeo y el portero pierde las formas pero eso no significa que no lo hiciera con motivo ni que su reacción estuviera injustificada.

Como ya sabréis algunos medios dijeron que Cuéllar se enzarzó con la afición rival al bajarse del autobús cuando lo que realmente pasaba es que estaba mirando a un aficionado que sufría un ataque epiléptico y estaba siendo atendido por el cuerpo sanitario del Sporting.

El incidente médico bien podría ser noticia por sí mismo dentro del ámbito del periodismo deportivo. Sin embargo, a un compañero de profesión, que apenas merece que le llame de esta forma, no lo consideró suficientemente interesante. Ni corto ni perezoso se inventó otros hechos. No es de extrañar el enfado de Cuéllar.

No deja de sorprenderme, no obstante que no haya una oleada de críticas por parte de los periodistas ante el comportamiento del reportero del medio asturiano que mintió descaradamente a la audiencia. Supongo que se debe a un concepto de solidaridad profesional mal entendida.

Me gustaría acabar esta entrada invitándoos a vosotros, fieles lectores, a reflexionar acerca de lo que buscáis cuándo os acercáis al periodismo deportivo y lo que acabáis encontrando en los artículos y tertulias de radio y televisión. ¿Es más importante el sensacionalismo que el deporte?

La prensa regional y la crisis de anunciantes

La prensa regional y la crisis de anunciantes

Anuncio de una bodega en la prensa regional.
La prensa regional acusa la pérdida de anunciantes.

Suenan las alarmas para la prensa regional en España. Si nos atenemos a datos del pasado mes de septiembre, los ingresos por publicidad de estos medios impresos han registrado caídas significativas debido a la repentina e inesperada escasez de anunciantes locales. ¿Otro capítulo más del temido y pronosticado fin de la prensa escrita?

Según algunas fuentes que he consultado desde Página Rota, cuándo estábamos a punto de decir adiós a 2015 parecía que la prensa regional había conseguido ahuyentar el fantasma de la crisis del sector e iba a disponer de unas cuentas relativamente saneadas en 2016. Sin embargo, todo esto no resultó ser otra cosa que un vano espejismo.

La inversión de empresas y marcas de carácter local ha disminuido de forma alarmante en los siete primeros meses de este año. La consecuencia directa de este hecho, claro está, es la incapacidad de la prensa regional de hacer frente a las inversiones y proyectos que tenía previstos para 2016.

De momento, la solución a este problema de la prensa regional está lejos de vislumbrarse por lo que la preocupación de los editores de esta clase de publicaciones es más que manifiesta. El futuro de un sector del periodismo vuelve a estar al borde del desastre.

Sin embargo, no hay que olvidar el marco más amplio del descalabro de la prensa en papel que se está viviendo desde e año 2008 aproximadamente. Es probable que las dificultades que atraviesa la prensa regional no sean más que la punta del iceberg de un problema más general de las cabeceras españolas.

Una cosa es segura y es que la inestabilidad política de nuestro país en los últimos meses tampoco es que ayude demasiado a mejorar la situación. Que la falta de un gobierno estable incide directamente sobre la economía es algo sobre lo que apenas hay discusión.

Quizá la prensa regional y los periodistas de otros medios deberíamos mirarnos algo menos el ombligo y considerar que los negocios locales tienen sus propios desafíos que afrontar. Ese puede ser una motivo tan válido como cualquier otro para tomar la decisión de ahorrar en materia publicitaria. Los medios no son los únicos afectados por la crisis económica.

Además, los editores de prensa regional han de enfrentarse al hecho inapelable de que la publicidad digital está ganando terreno a nivel local. Combinada con los sistemas de geolocalización de los dispositivos móviles los anuncios online resultan especialmente útiles al consumidor.

El usuario encuentra lo que necesita a un sólo click y cerca de su domicilio por lo que los anuncios tradicionales en periódicos físicos pierden parte de su atractivo y funcionalidad. La inmediatez en la compra o en el acceso a la información se ha convertido en una constante en nuestras vidas y es algo sobre lo que habría que reflexionar.

Los medios, entre los que por supuesto se incluye la prensa regional, necesitan encontrar nuevos modelos de negocio y sistemas de financiación si no quieren depender en exclusiva de un flujo inestable de anunciantes. Ese es el desafío de la prensa del Siglo XXI.

Espinner.net: El fin de los redactores se acerca

Espinner.net: El fin de los redactores se acerca

Herramienta de creación de contenidos Espinner.net.
Espinner.net… ¿La redacción del futuro?

Esta semana la entrada de Página Rota está protagonizada por una herramienta que hace que más de una redactor se lleve las manos a la cabeza y se eche a temblar pensando en su futuro laboral: se trata de más ni menos que de espinner.net.

Quizá a algunos os suene el término espinear o spinear según la fuente que consultéis. Este nuevo vocablo que nos hemos sacado de la manga no significa otra cosa que editar un texto de forma automatizada en base a técnicas como la utilización de sinónimos y antónimos o la alteración del orden de los distintos párrafos que componen el escrito base en cuestión.

Los motivos de que espinner.net parezca el Santo Grial de la creación de contenidos en Internet es que es fácil de usar y a grandes rasgos ahorra tiempo y dinero si se quiere dotar a una web de contenido original. ¡Y a Google le parece estupendo!

Qué bonito… casi se me salta una lagrimilla de la emoción. ¿Pero nos hemos vuelto locos o qué? A ver, vamos por partes para que no se diga que es que yo estoy barriendo para casa por aquello de que soy periodista y me dedico a la creación de contenidos.

Desde luego, espinner.net resulta especialmente útil cuando se quiere modificar cantidades ingentes de texto. Un ejemplo muy claro sería el del propietario de una tienda online que quiera tener descripciones originales de su catálogo de 23.428 productos en lugar de quedarse con las que le proporciona su distribuidor que son idénticas a las de la competencia. Hasta ahí genial.

Pero claro, el problema viene cuando uno se cree que por usar espinner.net ya no hace falta ni mirar el texto final y que los días en los que había profesionales de la redacción caminando sobre la faz de la tierra están contados.

Los primeros textos en ser víctimas de la lacra del espineo estaban en inglés. Y sin menospreciar a Shakespeare y a otros genios de la literatura inglesa este es un idioma más sencillo que el mecanismo de un chupete gramaticalmente hablando si se lo compara con el español. Por lo tanto, a veces espinner.net crea textos muy originales… porque a ninguna persona hispanohablante se le ocurriría expresarse de ese modo. Desde luego, hay que reconocer que eso tiene mérito.

Para mí esta herramienta plantea una cuestión que me preocupa: ¿Hasta qué punto vivimos en una sociedad obsesionada con generar grandes cantidades de información rumiada una y otra vez? ¿Qué es lo que aporta nuestra web, nuestro periódico o nuestro blog al usuario?

Las noticias son las que son. Los mismos temas de actualidad aparecen en todos los periódicos en papel y en los diarios digitales. Lo único que cambia es la persona que los redacta, lo único que cambia de un texto a otro dándole un enfoque distinto y dotándole de cierta personalidad es el estilo que el redactor imprime a ese conjunto de palabras por medio de su ingenio y esfuerzo.

Desde Página Rota me gustaría invitaros a reflexionar sobre adónde conduce esta cultura parásita que se apodera de las ideas de otro sin ni siquiera molestarse en hacerlas suyas al expresarlas con palabras de su propia cosecha. ¿Cuándo la gente pide contenido de calidad de verdad es esto lo que busca?

Página Rota estrena nueva imagen este otoño

Página Rota estrena nueva imagen este otoño

Lamentablemente el verano ha acabado y toca volver a la rutina y al estrés del otoño. ¡Pero la parte positiva es que Página Rota vuelve con muchas ganas! Las reflexiones sobre la actualidad informativa y sobre las prácticas periodísticas seguirán siendo la tónica general del blog pero también hay novedades…

El cambio más impactante a simple vista que vosotros, fieles seguidores, podréis sin duda apreciar es que Página Rota estrena una imagen corporativa más refrescante y desenfadada. Y todo gracias a nuestros amigos de Creale Diseño. Luisete y Eva son el alma de esta joven empresa y tengo que decir que saben conjugar a la perfección originalidad, frescura y profesionalidad.

He de confesar que me encanta mi caricatura de la cabecera. Como seguramente habréis advertido está inspirada en mi foto de perfil y en mi opinión el parecido está muy pero que muy logrado. ¿Vosotros que pensáis al respecto?

Lotipo de Página Rota con el nombre de la web bajo una máquina de escribir antigua con un folio resquebrajado.
Página Rota presenta su nuevo y flamante logotipo.

Y por supuesto, ningún cambio de imagen empresarial que se precie de serlo estaría completo sin un buen logotipo. Ya sé que algunos pensarán que los periodistas ya no usamos máquinas de escribir pero es que yo no puedo resistirme a los iconos clásicos del oficio. ¡Y no os perdáis el detalle de la Página Rota que está insertada en la máquina! Sé que está mal que yo lo diga pero me parece genial.

A pesar de todo lo dicho Página Rota no cambia sólo en la superficie. Ahora la web es algo más que un blog ya que he incluido una sección de servicios en la que oferto distintas alternativas para la creación de contenidos online. ¡Echadle un vistazo! Ya no necesitáis romperos la cabeza escribiendo artículos o fichas de producto para mantener al día vuestra web. ¡Ya lo hago yo por vosotros!

Se me olvidaba… No seáis tímidos a la hora de pedirme información o consultarme cualquier cosa con independencia del punto de España en el que os encontréis. Ya sé que pone creación de contenidos en Cádiz pero la magia de Internet es que las distancias se vuelven irrelevantes. Los textos están a un simple click.

Entre otras cosas, esta nueva andadura profesional ha sido el motivo de que Página Rota haya estado en suspenso durante un tiempo. Me vais a perdonar pero cuando se tienen varios proyectos y compromisos entre manos se suele dejar de lado lo que se hace por placer. ¡Y es un auténtico lacer para mí escribir en Página Rota y estar con vosotros otra vez! ¡Hasta la semana que viene!

 

 

 

 

Telemadrid: El descalabro de la televisión pública

Telemadrid: El descalabro de la televisión pública

Desgraciadamente muchas televisiones locales y autonómicas están de capa caída. Ya no es posible esconder la pérdida de audiencia y de credibilidad de algunos de estos medios pero si hay un caso sonado que despierte el interés de los periodistas y de la ciudadanía por igual es el de Telemadrid.
La última noticia que ha saltado a la palestra acerca de Telemadrid es llamativa pero no demasiado sorprendente: Se ha dicho que Ernesto Sáenz de Buruaga facturó unos diez millones de euros durante el tiempo en que dirigió y presentó el programa Madrid Opina.
Por supuesto el aludido ha negado esta acusación en una carta publicada en el diario El Mundo. Al margen de la pobre opinión personal que tengo de este diario en cuestión he de admitir que hasta que no se pronuncien los tribunales es injusto acusar a nadie.
Sin embargo, que la situación económica de Telemadrid dista mucho de atravesar su mejor momento es obvio para cualquiera. Y que la situación de los periodistas que trabajan en dicho medio es incierta tampoco falta a la verdad.
Para los que quieran hacerse a la idea de cómo es posible arruinar una televisión pública os dejo el entretenido pero hiriente vídeo que encabeza esta entrada. Explicar una situación catastrófica con humor a veces ayuda a hacerlo todo más llevadero.
Y sí, he dicho situación catastrófica y lo mantengo. Porque aunque no soy madrileña soy periodista y que se ponga en entredicho el buen hacer de mis compañeros por las acciones de algunos que no tienen escrúpulos es algo que me saca de quicio.
Además, lo de Telemadrid es la crónica de una muerte anunciada si me perdonáis que haga un juego de palabras con la conocida obra de Gabriel García Márquez… otra vez. En Página Rota ya he hablado sobre los sueldos desorbitados de los tertulianos de la tele, por ejemplo. ¿A quién se le ocurre que ese modelo de negocio sea sostenible?
Pero que nadie se engañe. En el vídeo de Telemadrid se critica a Dragó, a Sáenz de Buruaga e incluso a Garci pero es que ni ellos ni Esperanza Aguirre han inventado este juego. El Gobierno sea del color que sea e independientemente de las siglas bajo las que se parapete siempre presenta la información del modo que le sea más favorable.
Me hace mucha gracia el ejemplo del periodista que se niega a alterar la noticia quitando los abucheos a Aguirre. No es que no alabe esa postura pero las consecuencias de mantenerla están claras: te ponen de patitas en la calle. Y es que un ente público no escapa al hecho de que enmendarle la plana a tu jefe perjudica seriamente tu vida laboral y tu nómina.
Por si a alguno se le ha olvidado son pocos los periodistas e informadores que gozan del status de funcionario así que en la práctica trabajar en un medio público no le salva a uno de ir derechito a la cola del paro si se pone digno a la hora de mantener sus principios.
Seguro que el pelota que alteró la información de los abucheos os ha caído mal pero en la realidad esa persona tendría facturas que pagar o una familia a la que mantener. El auténtico lado oscuro es la dirección y los altos cargos del medio que son los que se embolsan las grandes sumas de dinero.
Mientras los medios y los propios periodistas que creamos sus contenidos no tengamos claro que la información es más que un negocio estoy convencida de que saldrán a la luz más casos como el de Telemadrid. La información veraz y contrastada es un derecho social y ninguna ideología hace justificable que el periodismo se parezca cada vez más a la ficción histórica.