Categoría: Profesional

La colaboración periodística da sus frutos

La colaboración periodística da sus frutos

 La colaboración periodística es fundamental para los medios.
La colaboración periodística es fundamental para los medios.

La colaboración periodística viene existiendo desde los mismos orígenes del apasionante oficio de comunicar. Siempre ha habido escritores y reporteros en busca de noticias para venderlas al medio que esté dispuesto a pagar más por ellas.
Sin embargo, la colaboración periodística hoy en día ha alcanzado otro nivel. A los informadores ya no sólo nos interesan las ganancias en metálico sino algo mucho más difícil de conseguir: la visibilidad de nuestro trabajo.
En este sentido debo decir que me siento muy afortunada. Este verano llegué a un acuerdo con Wadi-as, una publicación asociada a Andalucía Información, para que mi artículo titulado “Los juegos de mesa enseñan historia” viera la luz en su edición en papel.
Como responsable de comunicación de Ludoscopia el motivo que me impulsó a buscar esta colaboración periodística no era otro que difundir las muchas alternativas para el ocio y la educación que ofrecen los juegos de mesa.
Aunque los periodistas vivimos por y para la era digital no hay que subestimar el valor de ver uno de nuestros artículos impreso en las páginas de un periódico con un gran grupo de comunicación detrás.
Aunque parezca cosa de unos pocos nostálgicos la magia del papel todavía existe. Nada como ver algo publicado en un medio físico para que dichas palabras gocen de mayor credibilidad y reconocimiento.
El problema es que en la actualidad no todo el mundo distingue la colaboración periodística de la publicidad y por lo general se piden cantidades exorbitantes para que un texto vea la luz en un medio físico tradicional.
En mi opinión, esto empobrece terriblemente la información. Además, tampoco hay que olvidar que los medios son empresas al servicio de la ciudadanía que han de facilitar el desarrollo de una sociedad en la que no sólo tengan cabida las voces de unos cuantos privilegiados.
¡Pero no hay que desesperar! Siempre habrá gente dispuesta a abogar por la colaboración periodística, la diversidad y la difusión de la cultura. Escribir, escribir mucho y no cansarse nunca de mandar nuestros artículos a quién sea son las claves para conseguir una colaboración periodística que dé un empujoncito a nuestra imagen.
De nada sirve ser un periodista excelente si no se buscan los cauces para enseñarles a los demás nuestras aptitudes, aquello que sabemos hacer realmente bien. La colaboración periodística es una herramienta básica en este sentido porque hace posible que nuestro mensaje llegue a un público más amplio.
A todos los periodistas que hayan terminado la carrera hace poco o que estén a punto de lograrlo les digo una cosa: ¡ánimo y suerte! Nunca se sabe que puertas se abrirán tras una colaboración periodística pero lo que sí es cierto es que en esta profesión hay que aprovechar todas las estrategias a nuestro alcance para labrarnos una buena reputación.

Artículos de listas: ¿Prácticos o simplones?

Artículos de listas: ¿Prácticos o simplones?

Los artículos de listas son muy populares.
Los artículos de listas son muy populares.

Hoy en día los artículos de listas han conquistado la red y están por todas partes. ¡Diez consejos para viajar con niños! ¡Siete películas de terror que no te puedes perder! Por supuesto, esta tendencia tiene sus detractores y sus defensores pero la pregunta es: ¿Para qué sirven en realidad este tipo de textos?
Cuando se habla de artículos de listas no hay término medio. Lo normal es que la gente los odie o los adore. En mi opinión, ambas posturas son un poco exageradas porque todo depende de lo que el usuario esté buscando.
La crítica más repetida acerca de los artículos de listas es que la información que proporcionan al lector es demasiado simple. Eso es verdad, pero los autores lo sabemos perfectamente y tampoco pretendemos sentar cátedra cuando los escribimos.
Los artículos de listas deben entenderse como una guía para el lector. Por ejemplo, la entrada que colgué hace tiempo dando consejos para los locutores de radio no va a convertir a nadie en el siguiente Carlos Herrera. Lo siento mucho si alguno se había hecho grandes ilusiones.
Mi intención no era otra que dar una serie de directrices básicas para que aquellos realmente interesados en la locución radiofónica tuvieran un punto de partida para seguir ahondando en el tema por su cuenta.
Los artículos de listas sobre asuntos prácticos, como por ejemplo recomendaciones para combatir el estrés laboral, están hechos para que el lector se haga una idea general con sólo echar un vistazo. La lectura de estos textos, por lo tanto, ha de ser siempre fácil y amena sin entrar en aspectos demasiado técnicos o específicos.
Sinceramente, creo que los que hablan mal de los artículos de listas por su simplicidad no se paran pensar que para convertirse en un auténtico experto en algo no es suficiente con leer un par de blogs. Apuntarse a un curso online sería algo más productivo.
De todas maneras, tampoco hay que olvidar que la mayoría de los artículos de listas están orientados al ocio. Yo misma he hecho unos cuantos en Ludoscopia hablando sobre juegos de mesa alrededor del mundo o sobre qué juegos llevarse a la piscina o a la playa en verano.
Esta clase de textos tienen la utilidad que una le quiera dar. Si una persona tiene claro que una buena baraja de cartas española es lo único que necesita para pasar los ratos muertos debajo de la sombrilla de playa no hay más que hablar. Es que ni se va a molestar en echarle un vistazo a mi entrada. Sin embargo, para otros sí que puede resultar interesante.
Según yo lo veo, el auge y la proliferación de los artículos de listas se deben al hecho de que son rápidos y fáciles de escribir y muy cómodos de leer. Vamos, que aquí todo el mundo ha contribuido en mayor o menor medida al éxito de dichos artículos.
Como conclusión puede decirse que los artículos de listas no son la quinta esencia del periodismo ni el camino para alcanzar la sabiduría y el conocimiento. Pero tampoco sería justo negar que son útiles en cierta medida y que su lectura resulta cuando menos entretenida. Sólo el tiempo dirá hasta cuándo durará su popularidad.

La imagen de un blog y sus misterios

La imagen de un blog y sus misterios

la imagen de un blog crea marca.
la imagen de un blog crea marca.

Este martes voy a cerrar un círculo completo en Página Rota hablando de lo importante que es la imagen de un blog y su diseño. Después de haber dedicado dos entradas a los contenidos digitales y al posicionamiento SEO me parece que este artículo sería la guinda del pastel.
Cuando pensamos en la imagen de un blog lo primero que se nos viene a la mente son plantillas, colores e imágenes de fondo y tipografías. Todos estos elementos son esenciales a la hora de organizar y embellecer una web pero haya que tener en cuenta que la imagen de un medio digital no es sólo cosa de estética sino también de credibilidad y confianza.
La elección de una plantilla que sea práctica a la vez que bonita es el primer paso para crear la imagen de un blog. Ni que decir tiene que no es lo mismo una página que esté enfocada hacia la fotografía que otra en la que primen los textos o los contenidos audiovisuales. En consecuencia, las entradas se presentan de una forma distinta en cada caso destacando unos elementos u otros.
Y por favor, a estas alturas de la vida en las que mucha gente tiene acceso a internet a través del teléfono móvil no descuidéis el hecho de que la plantilla seleccionada para vuestra página sea responsive. Hay muchos sitios donde descargarlas gratuitamente o pagando y la oferta es muy variada así que ya basta de excusas. ¡Dar una buena impresión a los internautas bien merece ojear plantillas durante media hora hasta encontrar la adecuada!
Hasta aquí todo bien y seguro que no le estoy descubriendo a nadie nada especialmente novedoso. Llegados a este punto me gustaría hacer un llamamiento a la comunidad bloguera: personalizar la imagen de un blog y su diseño no es pecado mortal y nadie va a ir directo al infierno por ello.
Lo digo más que nada porque cuando una se pone a navegar por la red no es raro encontrar dos web idénticas salvo por los textos. Ya sé que subir una plantilla es lo más cómodo, rápido y fácil pero es que parece que a más de uno se le va a romper una uña por cambiar el tipo de letra o la gama de colores de su página.
En el caso de Página Rota os puedo garantizar que la plantilla base tiene sus correspondientes modificaciones. No porque fuera fea ni nada por el estilo sino porque me pareció importante imprimirle mi propia personalidad a un sitio que es parte de mi imagen pública.
Si supierais las vueltas que le di al color de la cabecera, al de los titulares, a la forma de presentar las entradas en el menú lateral… Incluso a la sutil diferencia de tonalidades que hay entre el pie de página y el botón que te lleva de nuevo a la parte superior…
Menos mal que a la hora de llevar mis ideas a la práctica tuve la ayuda de mi novio porque el HTML sigue siendo un gran misterio para mí. ¡Pero que nadie se desanime! Se puede cambiar la imagen de un blog con las opciones básicas que da WordPress o Blogger y así hacer que nuestra web no sea un clon mil veces repetido en la red.
Atreveos con todo tipo de diseños pero sin olvidar nunca la funcionalidad. Los contenidos han de estar presentados de forma que se vean bien y que se encuentren sin esfuerzo. A ver… Por ejemplo, las letras rojas sobre fondo negro o gris oscuro quedan totalmente prohibidas. Sí, será muy siniestro y tal pero eso no se lee en condiciones.
El último de los aspectos básicos a la hora de cuidar la imagen de un blog es la elección de las categorías en las que se agrupan las entradas. Tener claro las secciones en las que se divide nuestro blog ayudará a que el lector encuentre lo que busca rápidamente evitando así que salga del blog para nunca volver.
En resumidas cuentas, la imagen de un blog es la carta de presentación del autor. Personalizar la web de cara a conseguir una estética cuando menos agradable ayuda a diferenciarse y atrae a más lectores. ¡Mimar tu diseño web siempre es algo positivo!

Posicionamiento SEO VS Contenido original

Posicionamiento SEO VS Contenido original

El posicionamiento SEO y las keywords
El posicionamiento SEO  y las keywords no lo son todo a la hora de escribir

El posicionamiento SEO es algo tremendamente familiar para los autores que nos movemos en este mundillo de los blogs y los medios digitales.

Pero a veces, la obsesión por hacer que los artículos que una escribe sean más visibles y lleguen a más gente provoca que la originalidad y la utilidad de los textos se vayan a paseo.
No quiero decir con esto que no se deba prestar atención al posicionamiento SEO. Elegir cuidadosamente los términos clave de una entrada y cuidar que la densidad de estas keywords a lo largo del texto sea la adecuada es fundamental.
Sin embargo, atender únicamente a los mismos temas que la competencia sólo sirve para generar nuevas versiones y refritos de artículos que ya se han difundido cientos de veces por la red.
Ya sé lo que más de uno estará pensando… ¿Y la entrada de Página Rota sobre el ébola en los medios de comunicación? ¿Es que no habían salido a la luz bastantes artículos de opinión sobre ese tema en particular?
La respuesta a esa cuestión es… pues sí. Pero por increíble que parezca no fue el posicionamiento SEO lo que me empujó a escribir aquella entrada. Fue más bien un desahogo personal, un intento de apelar a la responsabilidad de los medios como agentes sociales y formadores de opinión.
Vamos, que quería hablar de ese asunto y tampoco me paré a pensar si ya habrían corrido suficientes ríos de tinta sobre el enfoque alarmista que estaban teniendo los medios respecto a la epidemia de ébola.
Lo que estoy tratando de explicar es que el posicionamiento SEO es un arma de doble filo para el bloguero. Por un lado, da seguridad porque si se eligen los contenidos en función de la popularidad de ciertas palabras clave o siguiendo las indicaciones de Google Trends parece que nada puede salir mal.
Pero por otra parte, este tipo de prácticas convierten a periodistas, escritores y demás profesionales de otros sectores que se mueven por la red en verdaderos autómatas. No es de extrañar que Google penalice el contenido repetido.
Todo el mundo sabe que hay gente que ni siquiera se molesta en retocar la información que recicla de otras webs. El copia y pega es la ley del mínimo esfuerzo y lo peor de todo es que no sirve para nada. Los bots de Google no son tontos.
Yo podría haber escrito una entrada sobre lo maravilloso que es el posicionamiento SEO. Por ejemplo, sobre lo importante que es generar “contenidos de calidad” pero sin entrar a definir en ningún momento qué es eso.
¿Pero de qué serviría? Hay muchos expertos en márketing que pueden explicar mejor que nadie las técnicas de redacción de cara a aumentar el número de visitas y el alcance de un blog. Los comunicadores hemos aprendido esas cuestiones a marchas forzadas pero no son nuestra especialidad por más cursos de márketing online que llevemos a nuestras espaldas.
En definitiva, mi consejo para mis compañeros blogueros es que no dejen que su creatividad, su ingenio y sus ganas de contar cosas y compartir experiencias queden empañados por el posicionamiento SEO.
Bombardear al internauta con las mismas ideas una y otra vez no tiene sentido. La libertad de expresión consiste en que todos podamos tener nuestra propia voz y no nos convirtamos en loritos repitiendo lo que se supone que la mayoría quiere oír. ¡Hay todo un mundo de ideas esperando ser explorado!

Recomendaciones para becarios de periodismo

Recomendaciones para becarios de periodismo

Los becarios son los últimos monos de la redacción.
Los becarios son los últimos monos de la redacción.

El verano ha terminado y en los primeros días de septiembre muchos periodistas vuelven a sus puestos de trabajo dejando a los becarios con ganas de continuar en las redacciones para cubrir noticias de verdad.

¡Que nadie se desespere! Las oportunidades suelen cogerle a una por sorpresa pero mientras llega ese ansiado momento de gloria ahí van una serie de recomendaciones:

  1. No te cierres puertas de antemano. Las tensiones en la redacción, como en cualquier otro lugar de trabajo, son el pan nuestro de cada día pero no conviene criticar a los compañeros ni mostrar antipatías abiertamente.

    Recuerda que los periodistas que conozcas en tu andadura profesional se convertirán en valiosos contactos si los cuidas. ¡Nunca se sabe quién te va a ayudar a conseguir tu próximo empleo o quién te dará la información necesaria para cubrir una noticia! Las agendas personales son una herramienta inestimable para abrirse camino como informador.

  2. Aprende lo que puedas desde el primer minuto en el que entras por la puerta de la redacción. Los becarios son el último mono de la fila pero observando a los demás te harás una idea bastante precisa de cómo hacer tu trabajo.

    ¡Y por supuesto pregunta lo que quieras! El principal obstáculo que han de vencer los becarios es su timidez. No pasa nada si no sabes que enfoque darle a una noticia o si no tienes claro cuál sería el mejor titular. Cada medio tiene su propia forma de entender la actualidad y eso sólo lo descubrirás planteando tus dudas.

    No interrumpas la labor de los periodistas veteranos pero tampoco temas acercarte a ellos para pedir consejo. Te garantizo que todo el mundo ha formado parte del maravilloso y no remunerado grupo de los becarios así que la mayoría de la gente va a simpatizar con tu situación.

  3. Defiende tus ideas y plantea temas sobre los que quieras escribir. Normalmente, cuando los becarios llegan a una redacción esperan a que las noticias les caigan del cielo o como mucho de las agencias de prensa.

    Consultar Internet está bien pero no te olvides del trabajo de campo. Llama por teléfono, sal a la calle cuando puedas y sobre todo contrasta adecuadamente los datos del acontecimiento que estés cubriendo. No hay temas pequeños, todos pueden darte un titular cuando menos curioso. ¡Las exclusivas que revolucionan el mundo déjalas para el cine!

  4. Hay muchos becarios dando tumbos por ahí sin saber qué hacer. Si te interesa algún medio en particular ya sea la radio, la televisión o la prensa física o digital pues a por ello. No hay que tenerle miedo a especializarse. Eso sí, la formación continua es agotadora pero los tiempos cambian y un buen periodista no se puede quedar estancado.

  5. Los becarios siempre han de mirarse en el espejo de sus maestros. Lee, escucha la radio y observa el telediario como crees que lo haría el informador que aspiras a ser. Te sorprenderá lo mucho que mejorará tu estilo fijándote en los periodistas que son más grandes que tú.

  6. Existe una norma universal no escrita de la que es imposible escaparse. Los becarios no cobran o reciben el dinero de la gasolina o del abono de transporte como agua de mayo. Esto no tiene nada que ver con la crisis, lo siento.

    La mayoría de la gente piensa que el trabajo periodístico es algo fácil y que cualquiera puede hacerlo así que no está muy valorado. Más de un avispado te dirá que de nómina nada de nada pero que eso no tiene importancia porque te está dando la gran oportunidad de hacer lo que te gusta.

    Los becarios también comen y tienen la intención de vivir de su trabajo pero en un primer momento rechistar o no coger un “empleo” de periodista porque no se va a ganar dinero no es inteligente. Si las cosas no mejoran con el tiempo pues a otra cosa mariposa pero al menos no hay que quedarse con la duda de haber desaprovechado una oportunidad.

En resumidas cuentas, lo fundamental para que los becarios pasen a ser periodistas de pleno derecho es no desanimarse. A veces, se tiene la impresión de que se trabaja por amor al arte o cobrando una miseria pero todo eso son experiencias que van directas al currículum y que servirán para entrar en la plantilla de un medio tarde o temprano.